El acto de escribir

Originalmente publicado en El blog de Guillewriter:

Enganchado a la escritura creativa.

Para algunas personas escribir es prácticamente como respirar.

Seguro que conoces a alguien así. Curioso, apasionado de las palabras como forma material de las ideas, flipado incluso con una cita literaria, un artículo periodístico, la primera frase de una novela y, por qué no, quizá con un titular publicitario o la idea de una campaña.

Así somos.

Extrañamente predecibles, insultantemente obsesivos, adictos a la pasión de pensar y escribir.

He escrito bastante en este blog sobre lo que yo entiendo qué es un copywriter ( redactor publicitario) y sus diferencias con un redactor de otro tipo de disciplinas, pero lo que más valoro siempre a la hora de querer trabajar con alguien es su pasión. Pasión creativa, en este caso

La pasión se contagia

Se transmite por el aire como un virus, por contacto intelectual o e incluso a gran distancia con un comentario en tu blog, un tweet o…

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Entrevista de Risto Mejide para Blanquerna URL – VÍDEO

Originalmente publicado en :

Captura de pantalla 2013-06-26 a las 11.15.01Una entrevista de Andrea Daza. Imagen Belén Ochoa y Enric Sendra vía Blanquerna URL

¿Qué le recomendarías a los estudiantes que están creando su personalidad digital?, ¿Cómo has evolucionado desde que eras estudiante hasta ahora?…éstas y otras curiosidades sobre Risto Mejide en la entrevista para los alumnos de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de Blanquerna.

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Agorafobia: elimina etiquetas, tú no eres una marca

Cuando se padece o se convive con un asunto como el de la agorafobia, mi consejo es no ponerse la pegatina en la frente: “soy esto”. Tú no eres AnaMaríasoyagorafóbica.com (como haya una página con este dominio me muero) En serio, cuando la tuve vinieron a mi casa dos personajes. Sí. Porque cuando una persona destaca por su comportamiento un tanto peculiar se convierte en personaje.

Dijeron que venían a ayudarme. Yo les miré incrédula y les seguí escuchando. Pertenecían a una asociación donde todos padecían ansiedad y agorafobia. Recuerdo que leí un artículo sobre ellos y llamé por teléfono para  preguntar de qué iba. Ipso facto los tenía en casa.optimismo-pesimismo-realismo

Me pusieron un vídeo sobre QUÉ era la ansiedad. Como comprenderéis me empecé a sentir incómoda. Mientras tanto ellos fumaban. Yo les miraba de reojo ¿vienen a prestar ayuda?, no paraban de moverse en el sofá.  El caso es que me hablaron, tras el visionado sobre lo que ya sabía y otras cosas que ni siquiera me pasaban…, de quedar, de ir con ellos a reuniones y me negué. Tenía 22 años y las ideas muy claras.

No,gracias. Prefiero salir de esto yo sola. No es que sea ni más fuerte ni menos, pero no me convence, gracias.

Se fueron soltando frases del tipo “piénsalo… que seguro te gusta, yo ya estoy curada y sigo yendo” Alucinante me tuve que morder la lengua “mi hermana me insiste en porqué sigo yendo pero me sienta bien…” añadió esa mujer temblorosa.¡Mi madre tuvo que acompañarlos a la parada del autobús! Y no porque no supieran encontrarla, ¡para mí que estaban fatal! Admito que con el humor negro que me caracteriza pasé semanas haciendo chistes sobre la situación. Si podía hacerlos sobre mis momentos más críticos…

Si quieres ayudar a alguien primero ayúdate tú. Si quieres hablar de liderazgo sé un líder, si quieres curar o ayudar a curar a una  persona no le aconsejes que haga punto (lo acabo de leer por parte de una experta en psicología) Escucha, escucha y escucha. Pero rodearte de personas que padecen lo mismo-que nunca es lo mismo- que tú, no tiene sentido. Sólo vas a engrandecer el conflicto en vez de resolverlo. Alimentarlo con charlas que no llevan a ninguna parte.

Si estás bien, si has pasado por el infierno y ahora caminas por el lado bueno de la carretera, de acuerdo, aconseja o ni eso, simplemente comparte qué te funcionó a ti, y quizás sirva de ayuda o motivación para otros. Al menos esa es mi pretensión.

Que nadie te diga eres agorafóbico, claustrofóbico… sólo eres una gran persona que atraviesa un mal momento que tiene fecha de caducidad. Fuera etiquetas ¡ni que habláramos de marcas en vez de personas!

 

 

Agorafobia, ahora sí II

23:36 

Llama mi atención la cantidad de personas que venden sus servicios desde Internet.

Pero entre toda esa gente preparada, que ofrece cursos de calidad, o bien porque han tenido experiencia laboral o bien a raíz de un estudio autodidacta o con máster incluido, me he tropezado con personas que un buen día se dijeron “quiero ayudar”. Hablan de automotivación y de mil temas de los que probablemente no sepan ni un diez por ciento, pero no les ha hecho falta un plan de marketing, ni reflexionar antes de subir un vídeo o redactar un libro en formato pdf. No sé qué pensar. En serio.

Para mí cada proyecto en el que me implico, como el curso de habilidades comunicativas que hice con Campo Vidal, un curso para Cisde, un artículo en Weblogs, o un artículo aquí supone una responsabilidad. Y esto viene a colación por el tema de la agorafobia. Me he quedado a cuadros viendo a una persona hablar a cámara sobre cómo superar… ¡creo que todos los miedos que existen en el mundo! Sin pudor (o tal vez sí) Yo no sería capaz, y desde luego no por timidez. ¿Sentido común?

Tardaré más o menos en tener material disponible, porque tengo que saber quién está interesado en seguir un curso para mejorar en su agorafobia. Sí, en tratar de llevarse mejor con ella. No prometo un milagro, “las varitas mágicas no existen” decía la psicóloga. Se necesita terapia y mucha valentía. Pero desde mi punto de vista como formadora, creativa, y con toda la experiencia acumulada durante y después de aquellos momentos, me gustaría ofrecer lo que yo no tuve en su día:

  • Motivación (has de tener un objetivo, una razón para querer acabar con la agorafobia)
  • Relajación (sí, lo sé, a mí también me fastidiaba oír esa palabra)
  • Rutinas (aunque estés en casa es necesario cultivar aficiones y sobre todo no hablar todo el día de tu problema)
  • Ejemplos (personales y de otras personas que la han superado)
  • Una sobredosis de autoestima (en forma de vídeos sencillos que te conduzcan a sonreír o reflexionar)

Sí, he sufrido. Y mucho. Y mi familia también lo pasó mal. Nadie entendía qué era lo que me pasaba. Corría 1997 cuando apareció. Fueron años en los que, sin Internet, la creatividad y el sentido de humor hicieron que lo llevara mejor. El humor negro he de reconocer que fue un gran aliado.  Y leer, escuchar la radio.

Con todo este bagaje  me gustaría compartir con quien lo desee, ayuda. Ayuda de alguien que sí ha pasado por lo mismo que tú. Y salió, e hizo el acceso para mayores de 25 años, comenzó una carrera (un sueño) y la terminó, que ha viajado, que viaja, y que un día se hizo una promesa: jamás, me daré la vuelta y volveré a mi casa.

Soy una persona a la que todos vienen a contar sus problemas y alegrías. No las busco, simplemente se me acercan y me cuentan, da igual en un autobús, en una parada del mismo, en el tren, en una tienda… sé escuchar. Pero de verdad con el esfuerzo que conlleva una escucha activa.

Creo que éste será el mejor curso de mi vida y también el más difícil.

¿Me ayudas?